Porque disfrutar de la piscina no es un privilegio único del verano

¿Por qué darse un chapuzón es algo exclusivo de la época estival? Décadas atrás, no quedaba más remedio que resignarse a bucear únicamente en los meses de verano. De septiembre a junio, los flotadores desinflados y las piscinas vacías se amontonaban en la parte de atrás de las viviendas. Con el frío era impensable remojarse y el mantenimiento de piscinas en invierno era una cuestión que no se planteaba.

Actualmente, la tecnología ha fomentado el desarrollo de nuevas fórmulas de conservación y mantenimiento de los espacios exteriores. Hoy es posible cuidar la piscina en los meses más fríos e incluso disfrutar de un agradable baño cualquier día del año. No guardes todavía el bañador porque aún puedes zambullirte de cabeza en tu piscina. Conoce por qué prestarle atención a tu piscina:

Cuidar tu piscina significa cuidar el medio ambiente

No solo vas a poder sumergirte en tu pequeño oasis todas las veces que quieras sino que también lucharás contra la sequía. Una piscina familiar, de media, tiene entre 25.000 y 30.000 litros de agua. Las olímpicas, muchos más. Vaciarla después de cada verano supone despilfarrar una cantidad de agua que, hoy en día, es insuficiente en muchos lugares del mundo.

Además, no solo mejoras la salud medioambiental del planeta sino también la de tu bolsillo. Lo que derrocharías en rellenar tu piscina cada año lo puedes invertir en la protección del agua que ya tienes, como por ejemplo, mediante cubiertas o cerramientos de piscina.

Mantenimiento de piscinas en invierno con cubiertas o cerramientos

Uno de los aspectos fundamentales para proteger ese agua que tanto te ha costado y que no vas a tirar es cubrir tu piscina con cubiertas o cerramientos. Este tipo de estructuras te permiten, o bien tapar la piscina durante los meses de invierno para evitar la contaminación del agua; o, por otro lado, edificar una cubierta elevada que permita climatizar la piscina para que puedas disfrutarla todo el año.

¿Cómo se contamina el agua sin una buena cubierta?

Existen varios factores que posibilitan la degradación del agua de una piscina. Destacamos los siguientes:

  • Aparición de algas. Por un uso intensivo durante el verano, por las altas temperaturas o por fallos técnicos de los sistemas de mantenimiento y depuración, surgen pequeños ecosistemas en los fondos y paredes que hacen cambiar el color del agua. Además, las algas son resbaladizas, lo que puede suponer caídas o lesiones a los transeúntes que merodeen por los bordes de la piscina. Las algas, en principio, no son perjudiciales para la salud pero su multiplicación puede favorecer la aparición de otros organismos (como bacterias) que sí supondrían un problema para la salud.
  • Inclemencias meteorológicas adversas. En invierno llueve, graniza, caen hojas de árboles, se aproximan animales, etc. Tener una piscina al descubierto durante el invierno significa tener un estanque abierto ante los fenómenos meteorológicos propios de la época invernal. Si no tenemos una cubierta o cerramiento para piscinas que impida la llegada de estos agentes externos, el agua queda expuesta a una contaminación ambiental que luego es más difícil de depurar.

La tranquilidad de contar con un espacio sano y exclusivo

Muchas personas hacen de la natación y del baño relajante una forma de evasión de la realidad del día a día, ¿por qué reservarlo únicamente a un trimestre anual?  Instalar una cubierta o cerramiento significa el mantenimiento para piscinas en invierno que garantiza el uso y disfruta de tu pequeño oasis.

Además, piénsalo, contar con un espacio cerrado como puede ser una cubierta elevada es sinónimo de una exclusividad de la que muchos no pueden presumir. Te alejas de miradas indiscretas, te sumerges en tu piscina climatizada y te dedicas un tiempo para ti y tus pensamientos.

Por otro lado, el hecho de mantener la piscina cubierta implica una necesidad menor de aplicar productos químicos al agua. De este  modo, la salubridad de la piscina se mantiene óptima durante todo el año para que la piel de los bañistas no se resienta.

Disfrutar de la piscina en invierno está al alcance de todos los propietarios que quieran dar un uso mayor a una inversión concreta como puede ser tener una piscina. Necesita protección, cuidados y un estilo único que hagan de tu espacio vital una experiencia agradable para la salud, el medio ambiente y tu bolsillo.